miércoles, 16 de octubre de 2013

Modo imperativo

Por decirlo de alguna manera, soy asquerosamente prudente. Si a esto le sumamos que no me gusta hablar alto, el resultado es en según qué casos, que soy una mujer poco menos que invisible.

Lo compruebo enseguida cuando estoy en la barra de un bar en plena hora punta del café matutino. Intento memorizar quién estaba antes para no colarme y espero. Invariablemente el camarero atiende a quien le habla más alto, y especialmente a quien le ordena: PONME UN MÁQUINA CON LECHE, aunque sea desde tres pasos detrás de mí. Es entonces cuando la simple mirada del camarero hace las veces de pasaporte directo a primera línea de barra.

Y me quedo con cara de pasmo con mi oigaporfavorcuandopuedauncafé colgando del desconsuelo de mi estómago que ya se resiente de que se pasa la hora del líquido calentito.

Sé agresivo, tutea, avasalla.

¿Modo cívico?

No.

Modo imperativo.



martes, 1 de octubre de 2013

Los idus de octubre

Serán buenos augurios, ni lo dudes. Pasarán plácidas las tardes y se acallarán los ruidos, quedando un buen sabor de los días pasados. Días que fueron de furia, incertidumbres e ilusiones. Quedará un buen sabor.

Nos quedaremos tú y yo viendo la lluvia mansa que ya no nos importará que caiga, sonriendo tras unos cristales, esperando la próxima vez que la vida nos requiera tanto.

Y estaremos contentos por haber dado todo, para ellos, que lo son todo.

Quizás algún día viendo el álbum de los recuerdos recordarán todo esto; si ello les hace más generosos, habremos cumplido sobradamente; si ello les sirve de espejo, podremos sentirnos satisfechos.


Apacibles serán los idus de octubre.





jueves, 26 de septiembre de 2013

Pequeñas miserias



El ser humano puede llegar a ser maravilloso o todo lo contrario, un saco de miserias.

No hace falta ser un criminal, ladrón o cargarse cualquier otro mandamiento, solo hace falta ser miserable.  No miserable a lo grande, no, pero decía mi abuela que muchos pocos hacen un mucho y hay personas que guardan  como tesoros sus pequeñas miserias y así, una detrás de otra y todas juntitas, acaban por  convertir a un ser normalillo en un auténtico y enorme miserable.

Conocí una vez a una señora que  se colaba en todas las inauguraciones de exposiciones con picoteo y así cenaba. Se conocía todos los horarios de los saraos y tan pimpante, vinito a vinito, canapé a canapé, cenaba. Compraba la ropa de segunda mano incluido el calzado.
Era millonaria. 

Es peor cuando las miserias se llevan en el alma y se escapan cada dos por tres. Esas personas me dan pena.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Tiranos

Imagino lo que pensaréis si os digo que la generosidad engendra tiranos. Pero no os llaméis a engaño: dadle a un niño todo lo que os pida y os convertiréis en su juguete; por la misma regla, dadle todo a alguien y os devorará sin dilación. Y digo más, ni el amor sin medida, ni la amistad desinteresada, ni la confianza ciega. Nada debe darse sino con la dosificación pertinente, porque una sobredosis puede resultar fatal. Os aseguro que daña las vísceras, a veces de manera crónica.

El tirano se presenta a veces bajo un estado de gracia o beatitud, pero las más, va asociado a un victimismo brutal. Tiene gran capacidad de infectación, pero tiene la ventaja de que inoculado gradualmente, consigue neutralizar la generosidad, por lo que a medida que se entra en contacto progresivo te haces más resistente. Y si persistes, tendré que dar la razón a aquel que dice que el que soporta una tiranía acaba por merecerla.

Tiranías aparte, es mi deseo que el verano haya sido delicioso.

El grito (Munch)

jueves, 4 de julio de 2013

Magia



Dijeron que  no existía, que era de locos creer en ella. 


Que el amor era una cuestión de química, de hormonas, que el sentimiento en sí, no existía.


Consiguieron descubrir vacunas,  avances médicos, tecnológicos.  Y  dijeron que somos únicos, que somos una obra de arte cada uno de nosotros, cada ser vivo.


Ahhh, sí – pensé yo -  ¡que magníficos somos!   Desde Lascaux o Altamira, hasta la Capilla Sixtina.  Las pirámides,  Nazca o la Gran Muralla. Desde las Venus de marfil o piedra  talladas con sílex,  hasta  El Dorífero,  La Pietá  o Las Puertas del  Infierno.   Árboles huecos golpeados con una piedra,  tambores de pieles tensadas, pies golpeando el suelo,  sinfonías, un violonchelo, un piano…. 


Delicadas gotas de lluvia imitadas por cuerdas tensadas  acariciadas con maestría por manos dirigidas por una mente luminosa. Por mentes luminosas todo ello.

Dicen que no existe la magia, pero….






Al final,  ellos han descubierto que…posiblemente, todos procedamos de  los núcleos de algunas estrellas  cuando se convierten en pura energía. En los elementos que los componen.



Dicen que la magia no existe, pero…..  En el fondo…. Somos polvo de estrellas ...........









Pura magia.

viernes, 14 de junio de 2013

Subjuntivándote

Donde tú vayas,
lo que tú mires,
cuando tú digas,
como tú lo sueñes
Me gusta que rías
y que yo te oiga
Que tú sepas
aunque yo no diga
Que plenamente seas
y que yo te viva

Si así no fuese
si no te amara
¿cómo pudiera?

Yo sólo quiero
lo que tú quieras.

The abduction of Psyche – EMILE SIGNOL





martes, 28 de mayo de 2013

La mar

Cuando nací, la mar se instaló en mis ojos y tomó posesión de mis pupilas. Se enseñoreó en ellas como si fuesen de su propiedad y ahí se quedó creciendo conmigo y regalándome su calma o enfadándose, doliéndose a la vez que yo.

 Sus olas furiosas se transforman a veces en surcos de salitre que juegan a su gusto con las sombras de mi rostro creando caminos y descubriendo nuevas arrugas que  a veces la risa o la tristeza desvelan dejándolas para siempre como testigos mudos de la vida.

Contemplo los años pasar serenamente y pienso que ola tras ola para bien o para mal, han de romper en la orilla y muere el tiempo y se renueva una y otra vez.
Y ahí sigue su marejada infinita jugando a ser Dios con mi tiempo.